Lo siento, Stanislavski no era sadomasoquista…

Hoy en día en bastantes comunidades teatrales y artísticas europeas,   la palabra  ” Stanislavski” sigue sonando a psicologismo barato con tendencia a la autodestrucción del propio actor.  Nunca entendí porque. Por no hablar ya de la palabra “método”. Por no seguir hablando de ciertas escuelas  nacionales o internacionales que difunden  o cuya línea de investigación está muy relacionada con los aportes del ruso. Lo que más me llama la atención del asunto es el miedo  que se ha generado a entender a Stanislavski por causa de una desinformación total y absoluta del tema. Hacédme el favor de leer algo antes, por el amor de Dios. Estoy cansado de escuchar cosas como “uff el método, yo hago teatro para disfrutar no para destrozarme” o “uff ¿eres de esta escuela, os comen el coco verdad?, dicen que son muy duros” a lo que yo respondo: -Sí, la verdad es que son bastante duros,  sacrificamos un cordero al empezar la clase y la finalizamos con una orgía mientras nos damos latigazos los unos a los otros. No se que se piensan. O también está la modalidad de “uff, ¿es un rollito muy psicológico no? – ¿Es un rollito muy psicológico? A lo que yo me pregunto, si no le gusta a usted los “rollitos psicológicos”, quizá pueda dedicarse a hacer  scalextric,  aunque eso quizá le ocasione algún tipo de trastorno mental. Quién sabe. El caso es que también esto ha tenido muchas interpretaciones dentro de la profesión, lo cual está muy bien, una de las más famosas fue una declaración que hizo José Coronado dentro del   documental “Hécuba, un sueño de pasión”;

Reportero- ¿Y usted como lo hace cuando tiene que llegar a la emoción del personaje, que método utiliza, cómo lo trabaja?

José Coronado- Ah nonono, a mi que no me jodan, yo le digo a la de maquillaje que me ponga lágrimas artificiales y se acabó. Pa llorar está el público, no yo.


No, tú desde luego que no estás para nada. Querido Coronado de paso ¿y si el público te hace la función?, así ya ni siquiera tienes que esforzarte.  Igual tanto bifidus se te ha subido a la cabeza. El caso es que este tipo de declaraciones de intenciones, quiero decir, las de no trabajar y que venga todo hecho  así por ciencia infusa son las que llevan a los actores/actrices a la posición cómoda de si tengo que esforzarme entonces digo que esto es un maltrato psicológico.  Suele ser este esquema :  Hago el vago- Salgo a escena- Me dan candela de la buena- Son unos maltratadores y yo un incomprendido- Stanislavski era un cabrón retorcido y me están comiendo el coco. Hay que ver como luchamos los actores para mantener nuestro ego y nuestra vanidad intacta.  Al final la culpa es del pobre Konstantin. En fin.

También está la confusión de “esto del método”.  Stanislavski nunca ofreció un método  a modo de fórmula mágica para interpretar y que todo sea perfecto maravilloso y de Óscar. Ofreció una técnica. Y ya está. Así de simple y complejo a la vez. Konstantín Stanislavski fue el primer hombre en la historia del Teatro que  se centró en explicar, por supuesto siempre desde su visión,   el proceso artístico dentro de la profesión del actor. Nadie lo hizo antes. Fue un aporte , una visión , incluso llegó a ser una ética teatral y hubo gente que desarrolló su trabajó o no. Ni más ni menos. Me apena escuchar ciertos comentarios, hace poco, en un conocido festival de cine español uno de los directores me explicaba como él sabía a la perfección cuando un actor trabajaba con “esto del método”(según sus propias palabras). Automáticamente  ese actor o actriz quedaba eliminado del casting por llevar acabo esa línea de trabajo. Y si ya eran de determinadas escuelas no les permitía ensayar porque “estos siempre hacen de las suyas, preguntan tonterías y me despistan, les tengo calados”. ¿Cómo puedes ser tan ignorante, tan restrictivo, tan irrespetuoso con el trabajo de un compañero? Jamás lo entenderé. Al fin y al cabo sólo se trata de ser  honesto con el trabajo, ser valiente y profundizar. Pero funciona mejor la superficialidad  y  el resultado, que  la investigación  y  la honestidad.  Para mí es la única manera de entender el  oficio del actor, profundizar, arriesgar, ser valiente y procurar ser todo lo honesto que puedas ser.  Puede que te hagas daño y que te caigas. Pero ¿que quieren ustedes que les diga? Toda profesión tiene sus riesgos y creo que ser actor también tiene los suyos. ¿Los asumimos ? ¿O por el contrario buscamos siempre culpables para no hacerlo? El teatro no es sencillo y rara vez agradecido, hay que aprender a vivir con ello y seguir aprendiendo y trabajando con toda el alma. Ésta es mi manera de ver este asunto. No concibo otras. Lo siento, no quiero bifidus ni lágrimas artificiales. No tiene sentido.

 

el Arte (y sobre todo la escena) es un campo en el que resulta imposible avanzar sin titubear. 

Todavía tienes por delante muchos días aciagos  e incluso temporadas arruinadas. 

Volverás a encontrar dolorosas desilusiones y grandes dificultades.

Hay que prepararse para todo ello.

Hay que aguantar.

Y a pesar de todo, hay que conservar la cabeza con una energía decidida,

casi fanática.

“Cartas a Olga” A. Chéjov