“Tal vez una intuición…”


Tiempos de crisis. Tiempos de cambio, viejos tiempos locos. Vengo pensando hace unos días donde queda todo esto del teatro. Toda esta gran e inmensa locura, ¿Qué tiene que decir en estos días?  Y él permanece mudo. ¿Qué tenemos que decir nosotros? Como dijo Rigola, el teatro se muere. La  famosa crisis aumenta y la lucha se antoja prácticamente insostenible.  Vivimos en la precariedad artística y tenemos la médula espinal rociada con historias incendiarias esperando a ser  contadas. Tenemos los ojos cansados, los oídos agrietados y las manos encalladas.

Sólo nos queda el escenario, tan sólo eso. Y no es poco para estos tiempos de locos en los que nadie da nada por nadie. Vendrán todos al teatro. Quedaremos con todos  nuestros fantasmas allí, y con los fantasmas de ustedes también. No lo duden. Vendrán todos, viejos amigos que nos traicionaron o que no supieron hacerlo mejor, nuevas amantes arrastrando la piel de las anteriores, amigos perdidos, mujeres perdidas, tardes calcinadas en el centro de Madrid en cualquier Café literario de moda,  y así siempre, siempre, siempre.

Quedan todos convocados.

Al final rebuznaremos por las calles a ritmo de Justin Bieber o cualquier otra mierda que nos pongan.  Ruido por la boca. Sin embargo dicen que ahora es cuando  nacen las grandes historias, porque las grandes historias nacen del fuego y ya estamos ardiendo, estamos todos haciendo crac…

Pero no se preocupen, el ser humano siempre se repone de este tipo de inconvenientes históricos y  la cultura con él. Nacerá un nuevo occidente  más devorador que nunca, nos dolerán los ojos al ver todo lo que hemos construido.

Y en ese momento nos reiremos todos, bailaremos hasta que nos  agotemos. Caminaremos completamente ciegos  y las noches arderán con un fuego tan puro que todo  se nos antojará terriblemente bello. Y el lenguaje será por fin una cáscara vacía  y las historias enmudecerán, cambiaremos los teatros por los McDonalds, el placer de compartir historias por el placer de compartir fluidos en los swinger más sucios de toda la ciudad. Cambiaremos la noción  de placer. Engordaremos como vacas, hasta que reventemos todos. Y entonces se pondrá todo perdido.

Y Brecht no nos bastó,  Artaud no nos convenció y  Stannislavsky no nos funcionó.

Es hora de empezar…Franceses, todavía un esfuerzo más…

Ya lo decía el viejo Charles;

Si vas a intentarlo, hazlo hasta el final.
De lo contrario ni siquiera empieces.
Si vas vas a intentarlo, hazlo hasta el final.
Esto puede significar perder chicas, esposas,
parientes,trabajos e incluso tu sentido común.
Hazlo hasta el final.
Puede significar no comer nada en tres o cuatro dias,
puede significar helarte en el banco de un parque,
puede significar la cárcel, puede significar desprecio,
burla, aislamiento.
El aislamiento es el regalo.
Todo lo demás es un reto a tu resistencia,
a las ganas que tengas realmente de hacerlo.
Y lo harás a pesar del rechazo y de las peores posibilidades
y será mucho mejor de lo que puedas imaginar.
Si vas a intentarlo, hazlo hasta el final.
No hay sensación comparable. Estarás a solas con los dioses
y las noches se encenderán con fuego.
Hazlo, hazlo, hazlo, hazlo,
hasta el final, hasta el final.
Y cabalgarás la vida hacia la carcajada perfecta.
Es la única pelea que vale la pena. Ahí la tienes.
“Tira los dados” Charles Bukowski