El fantasma de Nora…

ImagenPobre Nora, no sabe quién es, renuncia a su marido y a sus hijos  porque no puede hacer otra cosa, pero no es algo agradable, ni mucho menos liberador. Odio algunos estudios feministas, me ponen enfermo. Odio que pongan  a Casa de muñecas como un baluarte del feminismo. Odio que aplaudan el portazo de Nora. No es agradable, a Nora  no le gusta eso. Siempre ha existido esta enorme confusión con el personaje de Ibsen. Nora no es un modelo a seguir, no es una heroína, más bien lo contrario. Lo que Nora hace con el marido en la última escena está lejos del reproche. Es otra cosa, ibsen empezaba a atisbar algo en referencia a la mujer que no era precisamente liberador…

Lo que pasa es que nos gusta mucho reprochar, por lo que no es extraña ver actrices haciendo de heroínas….. Y Nora no es ninguna heroína. No hay nada que celebrar al final. Si tu no te articulas como mujer yo no me articulo como hombre y al revés.  Este final malentendido es otra consecuencia más de algunos de los estudios feministas más   extremos y fanáticos.

La moraleja no es; “que guay es Nora, abandonemos a nuestros maridos y demos un buen portazo, esos cerdos…machistas” Lo siento por las libertinas de turno pero no.  Ibsen no pierde tiempo en eso. Queridas esclavas y esclavos de la libertad,  me asusta la palabra libertad, porque en nombre de la libertad se han hecho muchas cosas y se esconden otras tantas.  En estos tiempos y en mi generación, esto es,  la generación de los 20 a los 30  hay un tipo de mujer que se está poniendo cada vez más de moda. Las nuevas Noras/libertinas han cambiado por completo el significado de la palabra libertad. A menudo lo que hay detrás de la palabra libertad es un miedo terrible al compromiso, es un miedo terrible al Otro, es un miedo terrible al amor.  Lo que no saben estas Noras contemporáneas es que nadie las está encerrando, quizá sean ellas mismas las que no puedan amar, las que siempre sueñan con un príncipe azul que nunca vendrá y alimentarán su  incapacidad de amor con   anhelos de una libertad falsa, culpable y encubridora.  Esclavas de su libertad. Me pregunto, ¿Qué significa la palabra libertad en estos días?. En nombre de la libertad hago lo que se me antoje, voy a tener una justificación perfecta. En nombre de la libertad exijo que los hombres sean perfectos para mi, y si no lo son , me leo el final de casa de muñecas, cojo fuerzas, y me lo quito de encima como si fuera una chaqueta vieja.

Mientras, me cuento que soy una mujer libre, una heroína y no se que cuantas tonterías más para evitar asumir una sola cosa; Como mujer, soy incapaz de comprometerme con un hombre, soy incapaz de amar,  la culpa es de ellos que son unos cerdos machistas, yo quiero ser libre, libre de cualquier tipo de compromiso, porque me siento atada .  Basta ya  de seguir  abriendo la brecha de nuestras diferencias.  Si somos iguales  no queréis igualdad y si somos diferentes la exigís.Cuidado con la libertad,  es una puta con la falda larga…

“Es tiempo de lluvia…”

No hay cambio posible, ni social, ni político, ni  por supuesto económico  sin un cambio cultural, un cambio en las conciencias, en las maneras de pensar.  Podemos poner todos los parches que queramos, pero las brechas seguirán abiertas. Estúpida forma de pensar  en sanar un país curando el síntoma pero no la raíz. La medicina actual es experta en aliviar síntomas, estúpida forma moderna de poner parches  sobre  heridas demasiado hondas y abiertas. Si te sientes  tremendamente infeliz, no  te preocupes, hínchate a prozacs y te aliviarás, no pienses en el dolor, evítalo,  o si no te gustan las pastillas de la felicidad tal vez puedas pegarte una buena borrachera, si no es suficiente para aliviar tu malestar quizá puedas recurrir alas drogas,  tal  vez puedas pegar un buen polvo con  alguna libertina/o de turno esclava/o de la libertad mientras te metes una raya de coca y te ríes de esa manera estúpida/trágica/infantil/desesperada/triste mientras te cuentas a ti mismo/a que ha sido el mejor polvo  de tu vida  y total, ¿qué mas da? Que me alivien por favor. Quién sabe. Parches. Alivio. Cobardía. Crisis.  Pero ¿qué demonios vamos a pensar o a reflexionar  con esta cultura y en este país?  La mayoría de los teatros de nuestro país ponen el ojo en producir obras como botones.  La oferta cultural española da ganas de llorar.  De vez en cuando, viene un Pandur, o viene un Brook y entonces si sientes  el riesgo y la valentía de algunos locos que en mitad de  la lluvia se ocupan de lo que hay que ocuparse, sin tapujos, sin parches, con valentía, con fiereza, con fuerza y sobre todo, con honestidad. Y no es  Follies, o las gracietas  de Nancho Novo vestido de cavernícola,  o  el teatro Hagen Dasz quien nos salva de todo este desastre. Ni siquiera el microteatro “por dinero” con su pose impostada modernita de teatro indie, vendiendo cerveza y pariendo “piezas teatrales”  como si fueran rosquillas, a la vez que sirven de escaparate  para los actores/actrices de moda en las series españolas.  ¿Y después qué?  Estamos convirtiendo el Teatro en anestesia pura y dura, pero encima una anestesia de garrafón, de las malas. ¿Qué diablos vamos a cambiar así? Nada.

Tal vez sea ahora el momento de poner las cosas claras. Tal vez sea ahora, en mitad de la lluvia  el momento de luchar y hacer frente a lo que viene, a lo que ya está.  A golpe de  Teatro  honesto, valiente, arriesgado y  firme ante lo que está por venir.  Los lobos ya están aquí, y nuestros corazones, dispuestos.

Librería Yorick en Madrid…

La librería Yorick por fin llega a Lavapiés.  Junto a “la celestina” y la antigua “ñaque”( o la antigua avispa, como la conocen muchos) “Yorick” se convierte en la nueva librería especializada en artes escénicas en Madrid. Ya tenemos otro sitio donde ir los huérfanos de “ñaque” (aunque recordemos que siguen con sus actividades comerciales vía online en http://www.ñaque.es). La nueva librería “Yorick”  es sin duda parada obligatoria  para todos los teatreros y por supuesto, lectores ávidos y con curiosidad que quieran adentrarse  en todo lo referente al teatro y a las artes escénicas. Nos esperan en la c/Valencia  nº 21, metro lavapiés, y para cualquier consulta aquí os enlazo su página web; http://www.libreriayorick.com

“Purgatorio” de Ariel Dorfman

 ¿Podemos escapar a como somos? ¿Podemos esquivar nuestro propio carácter?  Ariel Dorfman nos plantea una  revisión un tanto curiosa del mito de Medea. ¿Qué pasaría si Jasón y Medea se encontraran alguna vez después de muertos en algún lugar mas allá del tiempo y del espacio?¿Se perdonarían? ¿Se comprenderían?¿Se amarían? ¿Se aniquilarían? Una escenografía comedida, luces blancas que recuerdan un extraño hospital. Una mesa. Una cama y una puerta que no sabemos hacia donde nos lleva. Dos fantásticos actores  trabajando. La sutileza de Vigo Mortensen contra la visceralidad de Carme Elías. Purgatorio es una  segunda oportunidad fallida, es un grito en mitad de la tragedia de Medea, un alto en el camino, una oportunidad perdida para poder sanar, entender, perdonar. ¿Qué nos hace ser como somos? Más allá de las circunstancias sociales y familiares, conviene hablar de las heridas. Las heridas nos dicen quienes somos y quienes no podemos ser.  Purgatorio es un intento imposible de sanar las heridas para evolucionar, avanzar y probablemente crecer. Pero hay heridas y heridas. Medea, la extranjera, una mujer cincelada por el dolor, tremendamente humana en toda la complejidad de la palabra.  Como ya he mencionado en alguna otra ocasión, los grandes mitos griegos flotan aún en estos días por todo occidente. Las antiguas historias y leyendas generan “síndromes” o “complejos” o cualquier otro tipo de calificación perteneciente a los psicologismos. Pero en realidad sigue siendo lo mismo, historias atravesadas en el tiempo y que se repiten una y otra vez, porque no están siendo entendidas y aprendidas. No me refiero  Grandes Historias, que también, más bien trato de referirme a todos los Edipos de mi barrio, a todas las Medeas del mundo, que las hay, sin duda las hay.  En definitiva a todos esos caracteres que han pervivido y pervivirán siempre en la cultura occidental. No dejo de asombrarme como estas antiguas historias siguen resonando con tanta fuerza en nuestro tiempo. Parece mágico. Supongo que nos queda mucho que aprender , y el teatro siempre ha sido el territorio de la duda y de la magia.  Purgatorio es una apuesta arriesgada y honesta. Un hombre y una mujer, con una tragedia que los une  y una oportunidad lanzada al vacío. ¿Dónde están los límites de la esperanza? ¿Podemos cambiar algo de nuestro carácter?¿Algo?  ¿Cómo son nuestras heridas de profundas? ¿Hasta dónde podemos llegar? Preguntas y más preguntas. Preguntas que no son fáciles de contestar y quizá sea eso lo enriquecedor de Purgatorio. Tanto Carme como Vigo disfrutaban no siguiendo un esquema fijo, se veía a la perfección el margen de improvisación con el que estaban jugando. Se sorprendían al interpretar a esos personajes, no estaba mecanizado, estaba vivo.  Y eso se notaba.  Es bonito y necesario  recordar que el trabajo del Teatro y el de los actores radica en la investigación, y no en el mostrar o producir de manera mecánica historias estériles e inocuas, que no dejan margen a la pregunta.  Gracias por el trabajo.

Off Madrid “Espacio Naranjo33” se estrena…

Es hora de dedicar unas cuantas líneas a todas esas salas de teatro que habitan nuestra ciudad y que son para la gran mayoría del público teatral prácticamente desconocidas. Salas como “La Guindalera”, “La puerta estrecha”, “La escalera de Jacob”  o “Liberarte” son baluartes del Off  de Madrid . Salas que escapan a las exigencias industriales/comerciales a las que el teatro de nuestro país parece  estar atado en la mayoría de las ocasiones. Propuestas y miradas que forman parte del circuito alternativo en el mejor sentido de la palabra, esto es; surge como una  alternativa para tener la posibilidad de hacer teatro y simplemente eso, hacer teatro. Creo que ya va siendo hora de que el teatro alternativo/independiente pierda esa etiqueta de teatro raro, pedante, y completamente inentendible. Creo que todo esto es más sencillo y radica  en sentarse  a pensar  y analizar desde un punto de vista realista las posibilidades de hacer teatro en Madrid hoy en día  y no morir en el intento.  El próximo jueves 20 se inaugura Espacio Naranjo 33. Un local/nave/sala  multidisciplinar  donde llevar acabo propuestas arriesgadas, creativas e interesantes.  La compañía de “Teatro  sumergido”  es la encargada de abrir este espacio con su propuesta “Cuando éramos los mejores”, en la que un servidor también está trabajando. Espero que nos encontremos en este nuevo enclave del Off madrileño teatral.

Hasta entonces…

“Tres años” de Juan Pastor

“Tres años” bien podría intentar ser una radiografía fallida del amor basada en la novela homónima  de Chéjov.  La obra adopta un lenguaje muy literario, hasta tal punto que  son los propios actores son los que como si de una novela se tratase nos narran lo que va ocurriendo en el escenario. El texto es un adaptación libre de la novela de Chéjov ambientada en la España  de los años treinta.En ocasiones los personajes se desdibujan  y a nivel dramatúrgico hay escenas que no parecen funcionar del todo, circunstancias no aclaradas, motivaciones no entendidas y acciones en ocasiones ilógicas  pueden ensuciar esta propuesta. Pero como ya he dicho dejando a un lado estos  inconvenientes la obra respiraba y funcionaba.   Los conflictos de los personajes tienen un denominador común, el amor. Dime cómo amas y te diré quién eres. Las acciones principales recaen en  dos de los personajes, Alejandro y Julia.  Determinadas circunstancias han hecho que los dos se casen. Y es aquí donde empieza la radiografía. Juan Pastor intenta y por momentos lo consigue intentar desgranar el origen del amor en nuestros mayores. Intenta analizar el contexto social de antaño, la historia de nuestros padres/abuelos y el amor de ellos, ¿Que significa casarse hace 60 años? ¿Qué significa hoy?¿Por qué se casaban antes?¿Por qué ahora? Pese al tono fresco y en ocasiones cómico de la propuesta en bastantes ocasiones, la obra  remueve el afecto de cada espectador, al amor que tenemos dentro, lo pone sobre el escenario y nos obliga a preguntarnos a afrontar cuestiones como  la validez de nuestras relaciones, nuestros sueños, nuestras  ilusiones y nuestra felicidad.Así,  claramente, amor y felicidad. ¿Cómo es nuestro amor? ¿De que está hecho? Y lo hace de una manera tierna y humana,  lo hace con la inocencia de los primeros errores, con esa melancolia infinita propia del ser humano y probablemente una de las fuentes de inspiración del escritor  ruso, ese realismo triste y melancólico chejoviano  que tanto tiene que ver con la búsqueda de la felicidad en la vida, con la pérdida, con el amor, con los anhelos etc. La propuesta de Pastor disecciona una relación matrimonial en los años treinta y todas sus etapas sin atreverse a dar una fórmula mágica e invitándonos a vivir ese proceso con ellos. No hay juicio. No hay sentencia.  Hay preguntas y ninguna respuesta. Algo que yo personalmente agradezco mucho al  ir al teatro. Una mirada que propone preguntas  que el espectador tiene que contestar o no, cada cuál que haga lo que quiera con la obra y con sus preguntas.  En definitiva los chicos de la Guindalera han vuelto a hacer los deberes con esta propuesta y desde aquí felicito a todos ellos por este viaje, en ocasiones demasiado clásico en el enfoque  pero sin duda honesto y válido. Enhorabuena.

El mal de Treplev, Hamlet o Edipo

¿Qué tienen en común estos tres personajes teatrales?¿Qué es lo que les condena? ¿Qué tipo de relaciones tienen? ¿Cuál es su carácter?Para entender estos carácteres es necesario revisar el  origen, esto es; el mito de Edipo. Edipo se arrancó los ojos al saber que él era el asesino de su padre y estaba casado con su madre, a partir de este mito clásico el psicoanálisis del siglo XX encabezado por Sigmund Freud investiga y esboza el complejo de Edipo, entre otros.  ¿Qué tiene que ver Hamlet con Edipo?  La relación que se establece entre Hamlet y su madre tras la muerte del padre es puramente edípica. Hamlet sufre mucho esta doble traición. Primero el peso del padre, la figura del padre fantasmal le advierte sobre el asesinato, luego la madre, la mujer, su primer afecto, el primer pecho que lame, traiciona el corazón de Hamlet al casarse con su tío. Estamos pues hablando de una figura que va a ser fundamental para estos tres personajes. La madre. El afecto. El amor. La primera mujer antes de la primera mujer…

Edipo se arranca los ojos con los broches de su madre,  a Hamlet le destroza el corazón la traición de su madre.  ¿ Y a Treplev? ¿Qué le ocurre al personaje de Chéjov? Revisemos ahora y analicemos las relaciones que se establecen en “La Gaviota”;

La madre de Treplev  es una actriz con renombre y fama, la mujer a la que se supone ama Treplev (en primera instancia ) es una joven que acaba decidiendo ser actriz también. Treplev acaba amando inconscientemente el reflejo de su madre en Nina.  La relación edípica está ya establecida. El amor de madre  condena a Treplev. Un amor de madre nunca satisfecho. Desde el principio de la obra, Chéjov dibuja está relación con gran precisión.  La madre de Treplev menosprecia el amor de su hijo constantemente, esto hace que todo el afecto, todo el amor no satisfecho del joven se vuelque en Nina, ésta al negarle este afecto maternal, hará que Treplev no sepa estar en el mundo.

Podríamos establecer que en estos tres personajes dramáticos es el amor de madre, entre otras cosas, lo que está en juego y se pone de manifiesto de distintas maneras. Lo que si es cierto es que los tres están marcados por este afecto, ello condiciona su existencia y sus decisiones hasta el fin de sus vidas.  El amor maternal es clave en muchos de los personajes masculinos del teatro occidental. Precisamente porque todos somos herederos de Edipo, este “mal” siempre estará y condicionará  el amor que cada uno somos capaz de dar o queremos recibir.

Linklater y la voz natural

“Feeling the natural voice” es el libro escrito por la investigadora y pedagoga Kristine Linklater y en el cual desarrolla las bases de su trabajo con la voz. Partimos de la base de que desde un edad bien temprana nuestro comportamiento ha estado condicionado por la manera en que nuestra familia nos ha educado, por supuesto que influyen otros factores en el comportamiento de una persona, pero el núcleo es el modelo familiar y el entorno en el cual hemos estado conviviendo durante los primeros años de nuestra vida. Todos estos condicionamientos también afectan a la voz. Desde niños aprendemos a decir si o aprendemos a decir no, o incluso nos mandan callar en determinadas situaciones que no tenemos porque entender. Todas estas “censuras” van mermando el canal natural de la voz, el impulso comunicativo. A medida que crecemos somos menos espontáneos y tenemos más filtros que evitan que nuestra voz sea natural. La técnica linklater propone un viaje a nuestros impulsos comunicativos más transparentes, primarios y primigenios. Normalmente las tensiones psicológicas se reflejan en el cuerpo mediante tensiones físicas y estas tensiones físicas evitan que el sonido vibre en esas zonas en concreto. Queremos obtener resonancia y devolver a nuestro cuerpo entero la capacidad que tiene para resonar. De esta manera la voz será un río que fluirá libremente por el cuerpo y responderá a las necesidades comunicativas de una manera orgánica y viva. La base de la técnica Linklater es abrir espacio en el cuerpo mediante progresiones de ejercicios de relajación. Cuanto más espacio tenga el cuerpo, más espacio tendrá la voz para resonar. En estos días vivimos deprisa y no somos conscientes de la cantidad de tensiones físicas que acumulamos a lo largo del día. Las tensiones físicas son zonas donde la energía queda atrapada y los músculos tensos y pegados al hueso. Es francamente difícil para las vibraciones del sonido transitar estas zonas. Por ello tenemos que intentar practicar estos ejercicios con regularidad y con la voluntad de abrir espacios dentro de nuestro cuerpo. Linklater nos propone recuperar las propiedades que nuestra voz tiene, nutrir la conexión con el impulso comunicativo y así permitir que nuestra voz vuelva a ser natural.

“El actor industrial”

Hace tiempo vengo pensando donde queda la función del actor en estos días. ¿Qué es ser actor en el siglo XXI? Creo que las respuestas no son buenas. Desde hace unas décadas nos atravesó la fiebre de los books y aún hoy sigue atravesándonos. Somos herederos de un Star System de estrellas rotas y sueños perdidos. Vivimos en una época de pérdida. Pérdida de los valores, decadencia del alma humana. Quizá hayan observado los ciudadanos de la capital y probablemente del resto de España también pero en menor medida, que en los últimos cinco años han crecido las escuelas de interpretación como las setas, y es que hoy en día cualquiera se pone a enseñar interpretación y cualquiera se pone a interpretar. Las razones para ello, en algunos casos las más estúpidas. Y en la mayoría de los casos, desgraciadamente esta necesidad de trabajar la escena responde a un Papá quiero triunfar, Mamá soy el mejor en esto, Yaya tengo mucho temperamento y me voy a meter a actor. Este tipo de necesidades están envenenadas y son perjudiciales tanto como para el que las padece como para el propio medio. El mundo está lleno de este tipo de ejemplos. El mundo de la interpretación está lleno de ejemplos de este tipo, yo mismo conozco a un compañero de una escuela madrileña que me aseguró que a él siempre le había entusiasmado la interpretación pero que el teatro no lo soportaba y le aburría soberanamente. Y casos de este tipo hay por doquier. Esto me preocupa. Me preocupa las razones de los actores para dedicarse al teatro o al cine. Me preocupan las agencias de publicidad, me preocupan los representantes fantasmas, me preocupa la industria del book y sobre todo me preocupa y me irrita de sobremanera la siguiente frase, ¿Con qué repre estás?. Asumámoslo, el actor de hoy es un actor industrial más cerca del circuito del modelaje profesional que del arte. Y esto damas y caballeros, es una pena, y no se debe consentir en nuestra profesión. Porque al final en vez hablar de Brecht o de Aristóteles en los cafés acabaremos por hablar de nuestras propias fotos, esto es; nuestro propio ombligo, nuestros propios representantes, nuestros propios proyectos, nuestros propios egos en vez de compartir de una manera sana nuestras experiencias teatrales o sin ir más lejos, nuestros autores favoritos. Pero a algunos actores de hoy en día no les interesan los autores teatrales, ni mucho menos los teatros, les interesan los books de fotos y los videobooks y toda esa parafernalia. Y si, como he mencionado en otras ocasiones vivimos en una época cada vez más individualista, y eso también se refleja en la profesión. El concepto de compañía de teatro se está debilitando por momentos y más aún la idea del teatro como trabajo colectivo. La verdad es que la industria no es que lo ponga muy fácil, pero cada vez hay menos hueco para la investigación y hay más presencia de eficaz, y lo eficaz en teatro rara vez es interesante. Lamento la pésima calidad de la docencia, en general de todos los ámbitos educativos en España, y en particular , en una profesión como la nuestra. Lamento que ese esté permitiendo de sobremanera el enaltecimiento del propio ego en muchas de estas escuelas en vez de el afán investigador. Lo digo por que es verdad. Muchos de los pobres alumnos de muchas escuelas de interpretación salen creyéndose glorias del teatro y el cine y con el espíritu completamente vacío.

Vivimos deprisa, aprendemos poco. Nos refugiamos en nosotros mismos y perdemos la mirada del Otro. Nos perdemos a nosotros mismos sin saberlo. No investigamos y no crecemos, estamos yermos, y aún así salimos bien en las fotos y damos excelentes resultados. Se nos olvida que el arte y la prisa no se llevan bien. Nuestros corazones se llenan de impaciencia. Es normal soñar con que un día de tu vida quizá trabajes en el circuito “profesional” del teatro o del cine. Los sueños existen y es digno perseguirlos. Pero algunos sueños también envenenan y acaban por destruirte si no prestas atención, si no sabes las razones o si las sabes demasiado deprisa entonces este quizá no valga la pena intentar descubrirse como actor.

El actor

En esta vía de concesiones , el actor debe ofrecer

su ridículo,

su despojamiento,

su dignidad misma,

aparecer

desarmado,

fuera de la protección

de máscaras

falaces.

La realización de lo imposible

es la suprema fascinación del arte

y su más profundo secreto.

Más que un proceso,

es un acto

de la imaginación,

una decisión

violenta, espontánea

casi desesperada,

frente a la posibilidad súbita ,

absurda,

que escapa a nuestros sentidos,

risible.

Para suscitar un campo

de atracción

de lo imposible,

es necesaria una ingenua

falta de experiencia

y una disposición a la rebelión y la negación,

la resistencia , la inversión, la insatisfacción,

a un estado en que uno se mueve

alrededor del vacío absoluto.

¿Es necesario subrayar que ante todo

hay que tener sentido de lo imposible?

Fuera de este fenómeno,

extraño al sentido común,

no hay ningún desarrollo.

Tadeusz Kantor “El teatro de la muerte”

“Gordon Craig y la desaparición del actor”

Gordon Craig entra dentro de los artistas más polémicos, controvertidos e interesantes del siglo XX . Quizá fuese uno de los primeros en atisbar que algo estaba fallando en la puesta en escena de la época. El primero en no conformarse y en augurar que  la vorágine capitalista occidental haría cambiar la dirección del teatro hasta su propia extinción. Como pasar del oficio del teatro a la  explotación industrial desmedida del mismo. Sin medias tintas. Desaparición del arte, aparición del arte industrial de masas. Casi ningún contemporáneo de Craig habla bien de él, es más , Craig  siempre tuvo la fama de ser un artista inconformista y  con una personalidad bastante  difícil de  tratar. Todo esto es cierto. Pero también es cierto que fue una de las personalidades del siglo veinte que se atrevió a mirar en el fondo de la escena, y bajo una crítica contundente y necesaria se atrevió a proponer nuevas líneas de investigación.

Hacia la destrucción del actor…

Craig propone devolver al teatro todo su carácter ritual y divino, y para eso, propone eliminar  al mismo actor. En su libro “Del arte de hacer Teatro” Craig  compara el arte de la interpretación con  otras artes como la pintura o  la música. Enuncia que estas dos artes, la música y la pintura, se rigen por leyes científicas en las cuales ningún “accidente” puede estropear  la calidad de la obra. Bien,  en el arte de la interpretación el hombre  y su caprichosa naturaleza son los materiales con los que se trabaja. Es difícil establecer leyes para ordenar este material, para controlar  lo incontrolable.

[…] La pasión desbocada se ha adueñado de la expresión del actor . Se mueve y se transforma, se sacude y gira, es perseguida por la emoción que va de la frente del actor, por entre sus ojos, y baja a su boca; ahora él está por completo a merced de la emoción y grita : ¡ Haz conmigo lo que te plazca! Toda su expresión parece un tumulto disparatado, ¡vedla! nada sale de la nada.”

Gordon Craig “Del arte del Teatro”

Recapitulando,  el hombre como material artístico, es impreciso, y esta sometido cada segundo a múltiples accidentes por lo que no es válido, y la interpretación,  nunca podrá ser un arte.  Ante esta visión completamente extrema y catastrofista del asunto Craig nos propone  recuperar el concepto de títere.

Hacia la supermarioneta…

Hablar de un títere con la mayoría de hombres y mujeres es como provocarles una risa tonta. Inmediatamente piensan en los hilos, piensan en las manos rígidas y en los movimientos convulsos; me dicen que es un pequeño muñeco divertido. Pero déjeme que le diga algunas cosas sobre estos títeres.Déjeme decir que son descendientes de una noble familia de imágenes, imágenes que fueron hechas a semejanza de Dios, y que hace muchos siglos estas figuras tenían un movimiento rítmico y no convulso; no precisaban de hilos que los sostuvieran […]

El títere en otro tiempo tuvo una forma mucho más espléndida que la suya. […] En Asia está su primer reino. En las orillas del ganges le construyeron su casa, un vasto palacio que se elevaba  columna a columna en el aire y descendía columna a columna de nuevo hacia el agua […] Sólo en las frescas y privadas habitaciones de este palaciolas veloces mentes de sus asistentes se revolvían incesantemente. Algo estaban haciendo que le pudiera agradar , algo para honrar el espíritu que les había dado la vida, y entonces un día , la ceremonia.

En esta ceremonia él tomó parte; un  celebración una vez más para alabar la Creación.”

Gordon Craig “Del arte de hacer teatro”

Craig nos propone recuperar la idea de representación sin interferir en ella como seres humanos que somos, sin interferir al menos directamente. Esto es;  devolver  a los títeres,  que son representaciones del ser humano,  su carácter puramente sagrado, su origen. Quitarnos del medio y construir símbolos. Y para él el teatro debería ser una obra artística  estructurada en base a  una escenografía, música y supermarionetas. Estamos pues asistiendo a una concepción de teatro algo estática en su apariencia pero sin duda interesante.  Los más parecido a las instalaciones artísticas, a las performance en las que no hay actores, y al arte contemporáneo.

Quizá pudiera tener razón en todo, Quizá pudiera estar cansado de que la interpretación y el teatro sea un desfile de narcisos y sólo eso. Quizá el ser humano este sobrevalorado.   No lo sé. Pero sus palabras sin duda me hacen hacerme preguntas; ¿Por qué esa necesidad de volver  a lo sagrado? ¿Hemos dinamitado todo lo ritual mediante el capitalismo? ¿Hemos hecho del capitalismo  un ritual?¿Cuál es el origen de la palabra ritual? ¿Podría existir el teatro sin actores? ¿Podría existir el teatro sin seres humanos? ¿Podría existir sin lo sagrado, lo divino? ¿Qué entendemos hoy por sagrado?